marzo 06, 2013

DISCRIMINANDO DESINFORMACIÓN ALIENÍGENA




En menos de una década la humanidad se verá confrontada con la innegable revelación pública de la presencia alienígena.1 Las elecciones críticas que seguirán llegarán a tener trágicas consecuencias 
si se hacen con ignorancia, confusión, debilidad o desesperación.

Por tal motivo, las elecciones deberán ser hechas con información, para salvaguardar la libertad humana. Este libro trata sobre adquirir discernimiento en el manejo de las futuras relaciones con las fuerzas alienígenas, a través de ver y aprender sus actuales métodos de engaño. Debemos considerar la posibilidad de un engaño alienígena a fin de que podamos hacer tratos con derecho preferente.

Distinguir entre alienígenas pacíficos y alienígenas agresivos, es fácil. Algo más difícil resulta discernir entre alienígenas positivos, y alienígenas negativos que pretenden ser positivos. Este punto es importante, porque la investigación sugiere que no todas las facciones alienígenas son sinceras, o tienen en mente nuestro bienestar.

Si las fuerzas hostiles imitan taimadamente a las benevolentes, entonces cualquiera que rechace reconocer esta posibilidad da paso al engaño. Aquellos que investigan en profundidad la presencia alienígena concluirán inevitablemente que tales impostores están ya aquí, en la tierra, agitando la guerra psicológica sobre nosotros para desarmar el discernimiento y crear entre la población un creciente deseo por su inminente llegada y liderazgo.

Si entramos en relaciones diplomáticas con fuerzas embusteras, sin reconocerlas como tales, estaremos condenados a repetir la historia por última vez. Dejemos que se nos recuerde cómo los Nativos Americanos entregaron valiosas tierras a cambio de baratijas sin valor y promesas rotas, o cómo incluso los americanos actuales entregan su libertad a cambio de tiranía, en nombre de la seguridad.2

Si ya ha ocurrido antes, ¿qué impide que ocurra de nuevo?

Nada, excepto estar abiertos a elegir algo diferente. Para optar por esta posibilidad debemos conocer nuestras prioridades, y desarrollar una fina comprensión de las diferencias entre las fuerzas positivas y los impostores negativos. Buscar cómo podemos discernir entre los dos nos llevará directamente al punto central del engaño completo. Algunos podrían rechazar esto asumiendo que todos los alienígenas deben ser positivos, y que tal ejercicio de prudencia no es más que “xenofobia paranoica”. Bien, quizás ellos estén dejando que sus prejuicios interfieran con su mejor juicio.

Desgraciadamente, esta actitud es común hoy en día, considerando el alcance y la astucia de la campaña de desinformación alienígena. Ha sido tan intrincadamente confeccionada a medida de los puntos ciegos psicológicos y debilidad emocional humanos, que todos, a excepción de quiénes tienen más criterio y astucia intuitiva, están siendo confundidos. Como dice el refrán, el camino del infierno está pavimentado de buenas intenciones. No importa cuánto persiga uno la paz, el amor y el progreso, porque si no tiene el conocimiento necesario de las contingencias, los resultados pueden ser justo lo contrario.

Estoy firmemente convencido de que los alienígenas genuinamente positivos existen, y están activos en nuestro mundo, aunque su verdadera naturaleza no se ajuste a la expectativa popular. Son más bien los impostores quiénes se cubren con nuestras ingenuas suposiciones científicas, culturales, religiosas y espirituales, para fortalecer su imagen.

Sin saber a qué se parecen realmente los alienígenas positivos, las personas podrían aceptar la falsa alternativa. Así pues, mi objetivo con este libro es examinar las falsedades propagadas por los impostores, y en apartados posteriores discutir la verdadera naturaleza de los alienígenas positivos. Esto debería proporcionar una buena base de indicaciones desde las que los lectores perceptivos puedan formular su propio criterio de discernimiento.
Investigando los fenómenos transcendentes

Debe quedar totalmente claro que el fenómeno alienígena es nebuloso por naturaleza. Intentar aplicar rígidos estándares científicos de objetividad al fenómeno alienígena es poco práctico y no realista. La ciencia tiene el lujo de tratar con una realidad material que es verificable universalmente, pero el fenómeno alienígena es más complejo y sutil que la materialidad.

No sólo involucra seres inteligentes, que pueden escoger cuánto de sí mismos revelar, y con quién interactuar, sino que sus interacciones con nosotros están gobernadas por dinámicas interdimensionales que requieren dependencia del observador.

La prueba inequívoca de los alienígenas es personal e intransferible.3

Esta tendencia hacia pruebas personales, en vez de objetivas, no significa que el fenómeno alienígena sea subjetivo, ya que la subjetividad implicaría que no tiene existencia independiente y que sólo es fruto de la imaginación. Tampoco es objetivo, porque la objetividad implicaría que tiene su existencia independiente propia, que es verificable por cualquiera.

Más bien trasciende la subjetividad y la objetividad juntas, teniendo existencia independiente, que se revela a sí misma sólo bajo bases individuales, personales.

Para penetrar en el fenómeno alienígena debe poseerse,
una buena intuición
agudas habilidades de observación
ser flexible al trabajar con probabilidades e hipótesis provisionales en lugar de simples dicotomías en blanco y negro
haber desarrollado buen olfato para detectar la desinformación
estar familiarizado con la información disponible hasta el momento
y como extra, tener la experiencia personal adecuada con el tema, así como una habilidad empática de detectar psíquicamente la insinceridad en los demás
Si uno o más de estos requisitos faltan, puede compensarse con la buena utilización del resto.

Estas son las cualidades a las que yo mismo he debido recurrir para desarrollar el escenario alienígena presentado en este libro. Actualmente encaja con todo lo que he experimentado, investigado, observado e intuido en la vida.

¿Qué es lo que hace buena a una teoría?

Que no ha sido invalidada por los hechos; es la teoría más sencilla que explica los datos conocidos, sin tener que ignorar los datos contra-evidenciales, revela el orden real tras cosas que previamente se pensaba que no tenían relación, puede ser personalmente probada y verificada, es continuamente confirmada por nuevos datos, y comparada con las alternativas, es la teoría más probable e intuitivamente resonante con la verdad de la experiencia y la observación.

Durante estos últimos quince años he estado estudiando un amplio rango de libros, revistas, conferencias, pruebas documentales, shows de radio, artículos de noticias, páginas Web y revistas de investigación relativas a la presencia alienígena.

Han sido interpretados contra el fondo de mis experiencias personales, intuición, pensamiento crítico, y las anécdotas de otros en quien confío. Con todas estas piezas reunidas, he elaborado una hipótesis mínimamente compleja relativa a quiénes son los principales actores alienígenas, cuál parece ser el rango de sus capacidades, cómo operan típicamente, y qué indica todo esto sobre sus posibles motivos.

Sin importar cuán ajustada o desajustada sea mi teoría, la situación real es más complicada de lo que estoy describiendo aquí. Cuanto menos, permitan que lo que sigue demuestre el mínimo nivel de complejidad requerido para enfocar el tema alienígena.



Descripción de los principales tipos de extraterrestres

Empezaré describiendo los principales actores alienígenas: grises, reptilianos, mántidos y nórdicos. Son los cuatro caracteres recurrentes, tanto en la investigación legítima como en la literatura de desinformación alienígena. 4

Desde luego, existen otros tipos de alienígenas, pero no son tan relevantes como estos cuatro, que surgen en una fuente tras otra.

Por tanto, omitiré la discusión sobre alienígenas menos notables, y me centraré en los más populares.

Grises
Los grises son el tipo de alienígenas más comúnmente encontrado. Miden entre tres y cinco pies (entre 90 cms. y 1,50 m.) de alto, con cabezas bulbosas desproporcionadamente anchas. Su piel varía desde el gris delfín hasta el blanco porcelana, y tiene una textura altamente elástica, seca, rugosa.

El cabello y los lóbulos de las orejas están ausentes, la nariz y labios son vestigiales. Los grises son conocidos por sus ojos prominentes, que son tipo ojos de gato, o bien totalmente obsidiana si se cubren tras una cobertura oscura. Sus ojos van de pequeños a grandes, redondos o almendrados.

La forma con que se mueven puede ser descrita como ligera y serpentina, pero robótica y sin gracia.

Se sabe que los grises experimentan pánico y frustración, pero que carecen de emociones complejas como la empatía, la compasión, el amor y el humor. Esto sugiere que su conocimiento es mantenido por la porción de cerebro reptiliano primitivo, mientras que el resto está orientado hacia funciones psíquicas e intelectuales. Las cualidades que les hacen útiles han sido maximizadas, mientras que el resto han sido reducidas. Son formas de vida minimalistas, optimizadas para la función que han de realizar.

Los grises son fruto de ingeniería genética, psíquicamente potenciada, seres trabajadores transdimensionales dotados con un sentimiento rudimentario y con una inteligencia similar a la de un computador. En su forma más básica, son artificialmente inteligentes, programables, robots orgánicos desarrollados en recipientes a partir de materiales biológicos recogidos. Los grises trabajan en grupos, están unidos psíquicamente en una mente de colmena, aunque cada uno posea un cierto nivel de autonomía.

Su ADN es una modificación del genoma reptiliano, optimizado para un máximo de cualidades psíquicas y cibernéticas.

Cibernético significa que son controlados remotamente cuando es necesario, funcionando como sondas psíquicas remotas, avatares, o portales a través de los cuales la conciencia de sus superiores puede operar temporalmente.

Así pues aunque por defecto son autómatas programados pero inteligentes, con su propio nivel básico de conocimiento, son fácilmente poseídos o controlados por una inteligencia externa.

El genoma de los grises puede infundir elementos psíquicos y cibernéticos en especies totalmente sensibles a través de la hibridación. Esto produce una nueva raza que es psíquicamente más potente pero conscientemente más controlable. Los grises altos, con un comportamiento sensible y una conciencia individualizada, son un ejemplo extremo de esto, mientras que los grises en su forma quintaesencia son sondas trabajadoras cortas; los primeros a menudo son vistos conduciendo o supervisando a los segundos.

Cualquier proporción de hibridación es posible con cualquier número de especies, incluyendo humanos y animales.

Los grises son a veces físicos, y a veces aparentemente etéreos. Pueden variar entre estos estados dependiendo de cuán profundamente han sido proyectados, o dimensionalmente rotados, en nuestra dimensión.

Si lo han sido a suficiente profundidad como para compartir el mismo nivel que nosotros, serán totalmente físicos a nuestros sentidos. Si lo han sido sólo parcialmente, entonces serán invisibles a nuestros ojos, aunque ocultos a nuestro alrededor para observar e influir.

Cuando son físicamente invisibles, los grises pueden ser intuitivamente detectados, vistos y seguidos por los animales, y percibidos durante proyecciones astrales o estados de conciencia hipnóticos.

Algunos grises no son seres físicos sino formas de pensamiento, que son estructuras etéricas sin cuerpo físico, que carecen de la habilidad de materializarse en lo físico. Serían utilizados mayormente en propósitos de posesión humana, influencia y monitoreo, en tanto que los grises tangibles son utilizados en tareas físicas como el manejo de los abducidos.

Extraterrestres nativos de otra dimensión, que necesitan interactuar con humanos sin cruzar ellos mismos el límite dimensional, pueden utilizar a los grises como sondas remotas para someter, dirigir y extraer abducidos humanos del plano físico.

Si los grises han sido desarrollados a partir de materiales biológicos recogidos en nuestro mundo, sus cuerpos consisten de materiales ya afinados con nuestra dimensión, lo que les permite operar más fácilmente dentro de nuestro medio físico. Esto sería la principal razón por la que los grises son tan prevalentes en los informes de abducciones.

Otra razón por la que los grises son tan denunciados habitualmente es porque son la línea de frente adecuada para extraterrestres o facciones militares humanas, que desean mantener oculta su propia implicación en el fenómeno de las abducciones por propósitos estratégicos. Estos incluyen a los reptilianos, los mántidos, y los tipos extraterrestres nórdicos. Se sabe menos de ellos que de los grises porque a ellos se los encuentra más raramente y son menos en número.

Eso no significa que estén menos involucrados en el fenómeno de las abducciones.

Ellos dirigen sus programas de abducción tras el escenario, y permiten que los grises continúen con sus tareas asignadas sin que intervengan las autoridades, a menos que las circunstancias lo requieran.


Reptilianos
Los reptilianos son seres humanoides con rasgos que recuerdan a los lagartos, incluyendo pupilas verticales y en ocasiones, colas. Existen diferentes facciones y tipos de reptilianos, aunque todas ellas comparten rasgos de ser altamente inteligentes y buenos estrategas tácticos.

Algunos incluso poseen excelentes habilidades de lenguaje humano. Sólo una pequeña minoría tiene una orientación relativamente benevolente5, mientras que el resto parecen fuertemente anclados en su predisposición, genéticamente programada, hacia la psicopatía, el poder y el control.

Estos últimos están frecuentemente implicados en incidentes de violación, tortura y mutilación de humanos por parte de extraterrestres.

Los reptilianos son transdimensionales, y pueden manifestarse físicamente en nuestra dimensión durante períodos limitados de tiempo. Normalmente permanecen en su dimensión, en un estado más etéreo, y manejan desde lejos a los grises zánganos.

Cuando actúan utilizando un gris como interfase, pueden alimentarse remotamente de la energía emocional que emite el aterrorizado abducido. Esta fuerza vital de energía es una fuente de poder para los alienígenas interdimensionales de orientación negativa, ya que hace en sus cuerpos etéreos y tecnologías lo mismo que el alimento/combustible hace en nuestros cuerpos y tecnologías.

Los reptilianos son vistos menos a menudo que los grises, pero se sabe que son uno de sus superiores.


Mántidos
Los mántidos son como el insecto mantis religiosa, pero de tamaño humano, con cabezas triangulares, amplios ojos con envoltura, y largos brazos doblados.

Se ven en contadas ocasiones, excepto en compañía de reptilianos o grises, a bordo de las naves. Su conciencia no es emocional, es calculadora, y altamente eficiente en temas técnicos.

Probablemente trabajan como especialistas técnicos en manipulación de conciencia, alteración de la línea temporal e ingeniería dimensional.


Nórdicos
Los nórdicos parecen varones y hembras caucásicos. Normalmente tienen una piel suave, con ojos claros y en su mayoría cabello rubio, aunque algunos tengan el cabello más oscuro. Comparados con la media humana, los nórdicos tienden a tener físicos mejores, grandes ojos y ser altos.

También son telepáticos y tienen inteligencia superhumana. Los nórdicos también son seres interdimensionales, que existen normalmente más allá del velo dimensional. La diferencia estriba en que los nórdicos sensibles son relativamente más expertos en proyectarse en nuestro plano físico durante períodos de tiempo más extensos que los reptilianos, los mántidos y los grises.

Pueden estar y andar entre nosotros en público sin ser remarcados.

Los nórdicos caen en tres principales categorías.
Cuando se les ve con los grises, como ayudantes dóciles, son más bien clones esclavos o humanoides sintéticos en vez de nórdicos sensibles reales.
Cuando funcionan como controladores y supervisores de los grises, mántidos y reptilianos, son nórdicos de orientación negativa.
Cuando son totalmente sensibles, individualistas, éticos y seguidores del libre albedrío, son nórdicos de orientación positiva.
Así pues, la fisiología nórdica no es en sí misma indicativa de su orientación o intención. Esto se complica aun más con tipos positivos y negativos que se mezclan suavemente uno con otro en la mitad del espectro.

Hablando cualitativamente, los nórdicos más negativos tienen frialdad tras sus ojos, los nórdicos positivos tienen calidez, y los nórdicos esclavos, una cierta vacuidad.


Implicación extraterrestre en la Historia Humana

Fueran cuales fueran los grupos extraterrestres responsables de combinar la genética humana, y sembrarla en diversos mundos, probablemente no estén ya entre nosotros.

Sin embargo, algunos tipos extraterrestres, incluyendo los arriba mencionados, han hecho sus propias modificaciones en el banco genético humano en época reciente. Estas modificaciones incluyen la programación genética de humanos con debilidad universal, perjuicios y defectos. Otra modificación es la creación de líneas sanguíneas con talentos específicos, predisposiciones y destinos, especialmente, líneas de sangre con inclinaciones hacia el elitismo político, la superioridad combativa o la potencia psíquica.

Ninguno de los grupos alienígenas presentes hoy en día puede, a buena ley, reclamar haber creado las especies humanas, aunque adjudicarse el falso mérito ayudaría a adelantar a los de la agenda negativa.

Los registros históricos, mitológicos, religiosos y arqueológicos indican que los extraterrestres interactuaron de forma abierta con los humanos en la antigüedad. Existían diferentes facciones guerreras alienígenas, cada facción tenía sus respectivos seguidores humanos que les veían como dioses, y que quedaban atrapados en sus escaramuzas. Algo de esto queda en evidencia en el Antiguo Testamento.

Considerando la cronología bíblica, parece que a partir del 1.000 A.C. las interacciones humano-extraterrestres fueron siendo menos explícitas, transicionando de “dioses” que abiertamente andaban sobre la tierra, a encuentros privados con individuos seleccionados, avistamientos ambiguos y visiones subjetivas.

Y mientras para la sociedad en general la presencia alienígena se desvanecía desde la tangibilidad hasta el mito, las facciones extraterrestres seguían cumpliendo encubiertamente sus agendas.

Estas incluían el establecimiento de hermandades secretas humanas a las que se les confiaba un conocimiento especial, y poderes para configurar el curso de la civilización, y actuar según los objetivos de sus benefactores alienígenas.

Las sociedades secretas diferían en su orientación, algunas se encargaban de la dominación mundial y de acumular conocimiento, otras se encargaban de la salvaguarda del conocimiento esotérico ante el abuso, y hacían de contrapeso de las fuerzas de corrupción.



¿Pueden las mentes humanas comprender las motivaciones extraterrestres?

En relación a las intenciones alienígenas, debemos reconocer que aunque los alienígenas sean diferentes de nosotros en muchas maneras, en otras son muy similares.

Los tipos de quien más frecuentemente se ha informado - ya fueran nórdicos, reptilianos, grises o mántidos - son humanoides, teniendo un torso con dos piernas y dos brazos, una cabeza con dos ojos, boca y nariz. Son mortales, requieren de alimento y viajan en vehículos. Pueden comunicarse telepáticamente y en ocasiones verbalmente, con los humanos.

Según información proporcionada por abducidos, contactados e infiltrados, la mayoría de sus supuestos puntos de origen interestelar - Sirius, Arcturus, Procyon, Pléyades, Zeta Reticuli - está a menos de cien años luz de la Tierra. Eso es un 0,1% el diámetro de la Vía Láctea.

La similitud y proximidad es tan significativa que muy probablemente estemos tratando con nuestros parientes cósmicos, ya sean vástagos evolucionarios futuros de la raza humana, que han viajado hacia atrás en el tiempo, alienígenas que nos han modificado genéticamente a su imagen, u otras variantes de la plantilla humanoide sembrada en otros mundos en este sector de la galaxia.

Por eso, las motivaciones alienígenas no nos son tan extrañas como para ser un misterio total a nuestras mentes humanas. Podemos echar un vistazo a sus intenciones y resoluciones mentales a partir de una investigación suficientemente amplia y profunda, una interacción personal, clarividencia o incluso rozando el conocimiento residual de haber sido extraterrestres en otras encarnaciones.

Lo que falla es la intelectualización desde supuestos científicos o religiosos sobre cuáles podrían ser sus motivaciones, rechazando datos de fuentes menos convencionales.

El engaño extraterrestre descansa en estos supuestos ingenuos para construir una máscara antropomórfica, simplificada sobremanera, de plausibilidad acerca de sus verdaderas intenciones.

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