abril 23, 2013

CIVILIZACIONES DE LIRA....1


 
Durante la primera fase evolutiva del sistema de Lira comenzaron también las primeras fricciones entre las polaridades.

Algunos liranos manifestaron la representación de la polaridad femenina, intuitiva y permisiva. Ellos creyeron que el camino hacia la reintegración pasaba por el crecimiento interior. Otros, sin embargo, optaron por la polarización masculina. Su filosofía sostuvo que para evolucionar, debían dominar el universo conocido. Esa fricción causó mucha confusión entre ambas facciones.

Durante el desarrollo de la civilización de Lira, un grupo de liranos decidió que prefería desarrollar su cultura lejos de lo que ellos percibían como influencias negativas. De modo que buscaron un nuevo hogar dentro de la galaxia. En su búsqueda encontraron un joven planeta rico en recursos naturales. Ese planeta era la Tierra.

Durante varias generaciones este grupo residió en nuestro planeta, coexistiendo pacíficamente con la raza de primates en pleno desarrollo. No obstante, después de un largo período en el tiempo, se dieron cuenta de que no se adaptaban tan bien al entorno físico y electromagnético de la Tierra como se había deseado. Durante este tiempo incorporaron pequeñas cantidades de material genético de los primates para ayudarse a asimilar el medio ambiente de la Tierra. A lo largo de generaciones, su ADN se modificó levemente, lo que les permitió una mejor adaptación.

Mientras estos liranos de la Tierra incorporaban genes de primates en su propia genética, otros grupos de liranos estaban en el planeta para llevar a cabo los deseos de los Fundadores, además de los suyos propios, es decir, implantar genética tirana en el sistema de los primates.

La llegada de este último grupo reavivó los conflictos por los cuales los liranos de la Tierra habían huido, y por ello volvieron a buscar otro sistema planetario para colonizarlo. Deseosos de crear una nueva cultura, aislada de los viejos conflictos enraizados en su pasado, exploraron toda la región concienzudamente antes de elegir un conjunto abierto de jóvenes estrellas azules conocido como las Pléyades.13

Cuando los liranos de la Tierra comenzaron a colonizar el sistema estelar de las Pléyades, su ambición consistía en crear una raza equilibrada e independiente. Ese deseo se reflejó en la elección de un nuevo y estable grupo de estrellas. Más que cualquier otra cosa, deseaban crear una cultura basada en la armonía, la verdad y el amor incondicional.

Una vez que se conoció este plan de colonización, los descendientes de Lira que deseaban un nuevo hogar, decidieron colonizar también otras áreas del grupo de estrellas pleyadianas.14


13. Otros grupos fraccionados también colonizaron otros sistemas en la vecindad galáctica de la Tierra.
14. Sólo siete estrellas del sistema pleyadiano son realmente visibles. Desde el punto de vista pleyadiano, existen cientos de estrellas con planetas habitables (no son visibles desde la Tierra) y que conforman las colonias pleyadianas


Esos primeros pleyadianos (anteriormente liranos de la Tierra) poseyeron habilidades intuitivas altamente agudizadas, además de un profundo deseo de convivencia en comunidad.

El Todo era tan importante como el sí mismo. Incluso, teniendo en cuenta ese deseo, estos seres tardaron generaciones en madurar y crear su propia identidad separada de sus raíces liradas.

A lo largo de generaciones desarrollaron una cultura con una naturaleza filosófica y una tecnología que progresaba paralelamente a su propio desarrollo. Aunque hubo algunos períodos conflictivos, la base cultural de esos recién creados pleyadianos se mantuvo estable durante muchos miles de años.

Entretanto, las generaciones de pleyadianos que deseaban vivir en comunidad dieron tanta importancia a la paz y tranquilidad que llegaron a desdeñar cualquier forma de negatividad. Se sumergieron más y más profundamente en esa, para ellos, natural tendencia humanoide, hasta llegar a no encontrar nada más que el vacío dentro de su ser. No hubo conflicto; no hubo resolución ni tampoco aprendizaje. En esa profundidad apareció una voz. Hubo una parte de ellos que deseaba ser escuchada.

Desde ese pozo de desespero llamaron a sus antepasados liranos. Cuando éstos respondieron, se sorprendieron al encontrar una cultura que había cortado, literalmente, todo lazo con la creación. Los pleyadianos no tenían ni idea de lo que estaba sucediendo en el universo que les rodeaba. No sabían nada de la angustia de Orión, a pesar de que ambos eran descendientes de Lira.

Cuando se hizo saber a los pleyadianos la lucha que estaba llevando a cabo Orión, su propio «dragón dormido» se despertó. Sintieron pasión. Volvieron a sentirse vivos; una recóndita misión fue avivada en sus almas. Se ofrecieron a servir a Orión durante su lucha.

Fue entonces cuando se comprometieron a luchar contra la negatividad de Orión.

Así comenzó todo.

Entraron en la guerra de Orión con diversos vehículos. Algunas almas eligieron encarnarse directamente en ese sistema de dos polaridades (positiva y negativa) para comprender mejor la lucha. La mayoría de los pleyadianos encarnados durante la guerra de Orión quedó atrapada, ya que es muy fácil entrar en el ciclo de reencarnaciones de Orión, pero muy difícil salir.

Otros eligieron aliarse con la Liga Negra o continuar encarnándose en el sistema pleyadiano e intentar desde ahí contener la expansión del Imperio de Orión. Lucharon con todo su ser contra la negatividad que vieron a su alrededor. Y más allá, también lucharon inconscientemente contra la negatividad que había dentro de ellos mismos. La controversia continuó. Los pleyadianos lucharon tan diligentemente contra la negatividad de Orión, al igual que combatieron su propia sombra.

En lugar de encontrar la verdad dentro de sí mismos, lo único que consiguieron fue perpetuar su odio con respecto a su propia negatividad. Solo cuando el Imperio de Orión destruyó a uno de sus planetas habitados se desentendieron de la conflagración de Orión. Ese planeta sin vida y totalmente carbonizado sigue existiendo en su sistema como recordatorio de sus actuaciones pasadas. Cuando ese planeta fue destruido, los pleyadianos se sintieron desolados.

Finalmente se llegó a un punto muerto.

En los niveles más altos del ser cada conciencia involucrada en el drama de Orión dio un paso atrás para evaluar la situación. Se vio claramente que la solución tenía que venir desde un ángulo distinto. Acordaron trasladar el conflicto a otra arena dentro de la galaxia.

Los pleyadianos se enfrentaron a la siguiente elección: retirar sus energías a sus mundos conocidos o enfrentarse de una vez por todas a sus propias historias (al igual que a la lucha de Orión).

En un principio decidieron volver a casa. Les permitió recuperar fuerzas y examinar las profundidades de su propia alma para encontrar una manera de volver a ser un Todo. Tenían tanto miedo a la negatividad que se inmovilizaron. Esperaron. Estudiaron... y vacilaron.

Mientras ellos esperaban, el proyecto de la infusión de las dimensiones fue emprendido con toda fuerza en la Tierra.

Los liranos eran los directores físicos de ese proyecto (bajo la supervisón de los Fundadores), y aceptaban también asistencia de otros grupos físico tales como los sirios. Pronto se vio que necesitaban una estructura genética de origen terrestre y también extra terrestre para su proyecto. Contactaron con los pleyadianos.

Al principio, los pleyadianos expresaron su escepticismo con respecto a una nueva colaboración con la Tierra. No obstante, los liranos, con hábiles artimañas, les señalaron los posibles beneficios. Como sabían que los pleyadianos habían incorporado al principio parte de la genética de los primates de la Tierra, los lira-nos admitieron que necesitaban ciertos aspectos del ADN pleyadiano para poder desarrollar la especie terrestre. Sin saberlo, crearon para los pleyadianos una manera de enfrentarse, de una vez por todas, a su propia negatividad.

Se propuso que la transferencia del ADN pleyadiano a la especie terrestre se iba a efectuar a lo largo de un dilatado período, y que esto iba a crear una raza de humanoides que tuvieran tanto raíces terrestres como extraterrestres. Los antepasados más cercanos de estos humanos de la Tierra serían los pleyadianos y, gracias a esos lazos familiares, los pleyadianos iban a tener permiso para implicarse en el desarrollo de la especie terrestre.

Gracias a esa implicación, podían observar el desarrollo de esa raza, interactuar de vez en cuando para mantenerles en su camino y aprender, al mismo tiempo, de la negatividad humana. Esto sanaría el dolor del pasado de los pleyadianos. Después de cierta reticencia de volver a asociarse con los liranos, un grupo de pleyadianos finalmente acordó participar.

De ese acuerdo resultaron miles de años de interacción pleyadiana con prácticamente todas las culturas primitivas de la Tierra.

Dibujos de seres procedentes del espacio y de naves espaciales, adornan las paredes de muchas cuevas, y muchos documentos antiguos registran los actos de esos dioses procedentes del cielo. Ellos no se veían más «divinos» que los humanos actualmente. No obstante, desde el punto de vista de las gentes primitivas, seguramente fueron percibidos como dioses.

En determinadas fases del desarrollo de la especie humanoide, parece ser común entregar el poder personal a figuras divinas o mágicas. Finalmente, eso se convirtió en una práctica muy extendida y, pronto, los pleyadianos comenzaron a apreciar el poder que se les había otorgado. Comenzaron a adueñarse de él. Algunos utilizaron el miedo para manipular. Su acuerdo, a nivel de alma, de aprender del desarrollo terrestre se transformó en un medio para satisfacer sus propios deseos.

Muchos mitos antiguos que hablan de dioses celosos están directamente ligados a seres extraterrestres de otros sistemas, entre los que se incluyen las Pléyades.15


15. Ejemplos de estos mitos incluyen los cuernos egipcios que hablan de Set y Osiris. al igual que los conflictos sumerios entre Enlil y Enkí. Parecen batallas arquetípicas; muchas culturas guardan leyendas de figuras similares que se pueden considerar partes opuestas o, tal vez, una traducción de la misma historia.


Cuando comenzó esa ansia por el poder, hubo que recordar a los extraterrestres su propósito.

Con frecuencia, los pleyadianos guardaron rencor hacia otros grupos visitantes. Durante un período de unos pocos miles de años, los pleyadianos aumentaron su poder y después se les recordó duramente su lugar. Pronto se dieron cuenta de la ironía de la situación - ellos habían deseado entrar en contacto con su negatividad.

Su deseo les fue concedido. Los pleyadianos involucrados en las interacciones con la Tierra procedían todos del mismo continuo de tiempo. Sus contactos fueron equivalentes a su desarrollo. Aún no dominaban la compleja tecnología de la manipulación del espacio/tiempo. Hasta el siglo XX, la Tierra no había empezado a incluir simultáneamente contactos pleyadianos procedentes de diversos continuos de tiempo.

Aunque el contacto continuó de forma intermitente hasta el momento actual, resultó lento en comparación con los tiempos anteriores. La mayoría de los pleyadianos ya no considera a los humanos de la Tierra como niños, y permiten que la humanidad tome sus propias decisiones. Una vez que la Tierra entró en la era tecnológica fue vigilada muy de cerca para averiguar la masa crítica necesaria para activar los códigos de ADN que permiten la conservación de la especie. Desde 1940, extraterrestres, tanto físicos como no físicos, han estado observando la humanidad, intentando comunicarse de manera muy sutil la mayoría de las veces.

Los pleyadianos fueron los primeros en comenzar un importante programa de contacto físico y benevolente con la Tierra. Aunque esto ya sucedía calladamente en 1930, realmente se empezó a tomar conciencia de manera más general de ello en los años setenta.16


16. Existen indicaciones que grupos negativos (como los sirios) también comenzaron a establecer contactos en 1930, y que sus actuaciones negativas siempre fueron contrarrestadas por grupos más benévolos como, por ejemplo, los pleyadianos, Esta afanosa actividad de contados (tanto por grupos de orientación negativa como por grupos de orientación positiva) parece darse en un ríelo de veinte artos: 1930, 1950, 1970. 1990 y, tal como veremos probablemente pronto, en 2010.


Un suizo llamado Billy Meier ha documentado cientos de horas de comunicación con la cosmonauta pleyadiana Semjase.

También posee un gran numero de fotografías de las naves espaciales pleyadianas que, aun utilizando tecnología fotográfica muy avanzada, nunca han podido ser calificadas de falsas. Él dice que ha sido llevado hacia delante y hacia atrás en el tiempo por los pleyadianos (y sus aliados, los DAL) para poder observar distintos eventos.

Este contacto ha provocado mucha controversia desde que salió a la luz. Los propios pleyadianos aportaron a Meier pruebas, como por ejemplo una muestra de metal que fue analizada por un renombrado científico de IBM. El análisis reveló una inusual combinación de materiales que incluía un elemento raro y muy caro llamado tulio. Cuando se analizó todavía más, esta muestra parecía tener propiedades tanto de metal como de cristal. Esta muestra ha desaparecido, aunque no su análisis filmado.

Dentro de la comunidad investigadora del fenómeno ovni, este caso es un ejemplo clásico del refrán «muerto el perro, muerta la rabia». Entendido como «demasiado fácil», es considerado fraudulento. Cuando Meier intentó construir modelos de las naves pleyadianas para ver si las fotografías podían ser falsificadas, se encontraron los modelos y todo el caso fue etiquetado como timo. Las enseñanzas que dio Semjase y sus asociados en 1970 van siendo conocidas más ampliamente ahora. Ellos enseñan verdades espirituales, pero también muestran parte de la historia de la raza pleyadiana.

Algunas de estas enseñanzas advierten de posibles desastres naturales o catástrofes producto de manipulaciones humanas, conectados con la nueva era que está a punto de comenzar. Parece que estos seres pleyadianos proceden de una orientación histórica según la cual el aviso a Los humanos de previsibles cataclismos forma parte de su filosofía de contacto. Aunque esas informaciones pueden haber tenido su sentido cuando fueron transmitidas, uno puede cuestionarse cómo se relacionan actualmente con la conciencia colectiva.

Existen indicios que la conciencia colectiva de la Tierra ha experimentado un cambio, un aumento de responsabilidad durante el período entre 1980 y 1982, en lo que se refiere a un futuro lleno de calamidades. Puesto que las enseñanzas pleyadianas fueron transmitidas antes de ese cambio, tal vez, representan una situación antigua. Esto no significa necesariamente que no sean válidas, lo que sí significa es que tal vez haya en su lugar una visión diferente respecto del futuro de la humanidad; una visión que refleja las elecciones y cambios que ha efectuado la humanidad últimamente a nivel de conciencia colectiva.
El contacto pleyadiano que percibimos actualmente (tanto en forma física y telepática) puede ser el eco de una voz diferente. Algunos dicen ser los descendientes futuros de los pleyadianos que encontró Meier. Estos pleyadianos hablan abiertamente de su difícil pasado y por qué tenían la necesidad de utilizar ciertas tácticas en su relación con la Tierra.

Ellos admiten que han tenido sus propios motivos para establecer contacto y agradecen al planeta todo lo que han podido aprender. Ayudan a la sociedad para aclarar otras formas de contacto en las que ellos no están involucrados (por ejemplo: experiencias negativas de abducciones). Están ayudando sinceramente a la humanidad de la mejor manera posible. permitiendo al planeta que logre una visión global y también galáctica.

Los pleyadianos tienen razones específicas para estar tentativos en su actual interacción con la Tierra. Durante miles de años han entrado en nuestro planeta para protegernos de peligros o para controlamos como niños «por nuestro propio bien». Algunos grupos rebeldes, incluso han manipulado a los seres humanos en beneficio propio. Esto supone una fuente de enorme vergüenza para ellos.

Ahora se han dado cuenta de que la humanidad debe tomar sus propias decisiones y que ellos han de confiar en la habilidad humana de ser capaz de tomarlas. Debido a su interferencia han creado un ciclo kármico. Para su propio crecimiento es absolutamente necesario que este ciclo se cierre. El mero pensamiento de perpetuar el patrón de interferencias en la Tierra es la idea más espantosa a la que se pueda enfrentar un pleyadiano.

¿Continuará el contacto pleyadiano con la Tierra en el futuro?

Debido a que ellos son muy similares físicamente a los humanos (en forma de la cuarta densidad), parece apropiado que sean ellos los primeros que caminen sobre el planeta sin disfraz. No obstante, ellos subrayan que por mucho que la humanidad quiera ver a sus primos del cielo, no iniciarán ningún contacto abierto mientras ésta no sea capaz de abrazar a su hermano del otro lado de la calle.

El planeta decide. Ahora depende todo de la propia humanidad.

¿Estamos finalmente preparados para dejar atrás el miedo de reconocer nuestra herencia y aceptar sus manos extendidas?

bibliotecapleydes.

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